| Sedna IV en misión antártica |
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Apenas habían pasado un par de días de nuestro regreso a Artigas cuando recibimos una llamada por radio de Jubany. ¿De qué se tratará? Al parecer ha llegado a la Caleta Potter un velero canadiense, el Sedna IV, que está haciendo un reportaje sobre la Antártida, el calentamiento global, y ¡cómo no!, Oscar en Jubany, les ha hablado de nuestro trabajo. El mar no está en muy buenas condiciones y resulta un poco arriesgado moverse en zodiac, así que desplazan el velero para venir a buscarnos a Artigas y llevarnos de nuevo a Jubany, donde están haciendo la filmación. Allí han estado grabando trabajos científicos de los que realizan en colaboración argentinos junto con alemanes y también han tomado unas cuantas imágenes del excepcional apoyo logístico de los buceadores.
Caroline estaba entusiasmada tras escuchar nuestro proyecto. Nos pide una copia de la presentación y nos pregunta: “¿No os importa que os hagamos una filmación trabajando y una entrevista?”. “¡Por supuesto que no! Además, con lo que nos gusta la divulgación”, aceptamos.
Pasaron los años y tras dos en los que estuvo completamente parado, es en 1994 cuando lo sacan los canadienses de nuevo a la vida. Lo reconvirtieron por completo, toda la redistribución desde la línea de flotación… Lo único que mantuvieron, el nombre: Sedna IV. Al hacerlo velero le colocaron en la quilla 183 toneladas de hormigón. Tiene un motor principal de 250 caballos, una capacidad para 83.000 litros de combustible, una potabilizadora que les permite sacar 3000 litros de agua por día. El espacio interior está muy bien aprovechado y además es precioso. Parece un velero de cuento. Tienen planeado pasar el invierno en la Antártida, en la Isla Melchior, a latitud 64ºS. Son dieciséis las personas que viajan ahora a bordo, entre la gente de la tripulación, los cámaras, fotógrafos, especialistas de sonido y de edición… lo tienen todo preparado en el velero. Son unos verdaderos profesionales. No todos se van a quedar la invernada, algunos de ellos regresan en marzo a Canadá y vienen otros nuevos. Al recorrer el interior descubro un cuadro del Endurance, y con ello me viene al recuerdo la fantástica aventura antártica del inglés Sackleton. Y me agrada comprobar que en medio de un mundo tan acelerado como en el que vivimos, todavía se encuentren personas con esa vena aventurera dentro.
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