By wUKnGPTpayday loans uk

Preparativos. Una locura…

 

 

¿Qué palabra utilizar? Vorágine, torbellino, laberinto, barahúnda, caos, fárrago, desorden, locura… Podría añadir una tras otra hasta completar una hoja entera, y aún así no me quedaría satisfecha de haber descrito correctamente la situación actual.

Es muy difícil, todo parece estar patas arriba. Si ya de por sí este mundo en que vivimos es un mundo totalmente alocado, lleno de prisas, sin tiempo para nada, en el que parece estemos siempre corriendo una contrarreloj,… a punto de salir de expedición todo se complica de manera impensable.

De repente las cosas pendientes necesitan estar ya listas, para mañana, ¡no!, ¿qué digo?, para ahora mismo. Todos parecen haberse puesto de acuerdo en que lo “suyo” es lo más importante, lo que no puede esperar al regreso. Aparte de eso que ya es imposible de terminar, aparecen nuevas tareas, también con tiempo de ejecución casi inmediato. Uno se va y sabe que la pila de quehaceres va a continuar  incrementándose, de manera que el regreso no pinta nada acogedor… Pero no pensemos en eso ahora, no adelantemos acontecimientos.

Cuando era pequeña y me organizaba mis tareas pendientes, siempre llegaba a la conclusión que necesitaba más horas para terminarlas. Poco a poco las horas pasaron a ser días, después semanas. Con el paso del tiempo, lo que necesitaba eran meses y en seguida se convirtieron en años. De repente y sin saber cómo, descubrí que lo que necesito son vidas, un montón de vidas. No sé si podré solucionarlo alguna vez.

De momento, en medio del caos y tratando de que no quede nada aquí que sea imprescindible cuando estemos en Islandia. Listas de cosas, papeles pegados por todos lados recordando esto y aquello, la cabeza a punto de explotar. Menos mal que la energía para no sucumbir brota como una fuente al pensar, que en breve, la libertad de la naturaleza será el entorno único que tendremos.