| 31 Agosto |
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¡Hummm! Fantástico sueño reparador. Esto ya es otra cosa, ahora vuelvo a ser persona. Hoy y mañana serán días tranquilos aquí en Longyearbyen, esta pequeña ciudad de Svalbard. Así por lo menos os podremos describir un poco esta zona. Después, el jueves volaremos por fin a Ny-Alesund. Crucemos los dedos para que la niebla no impida el vuelo de la avioneta. Una vez allí, el resto del jueves será necesario para ubicarnos en las proximidades del glaciar donde vamos a trabajar. Esperemos que en ese día dejemos además todo el material de instalación preparado al lado del cañón y… viernes, sábado y domingo a trabajar –si podemos las 24 horas de luz- para hacer lo más posible de nuestros planes iniciales. El lunes tendríamos la avioneta de regreso a Longyearbyen y el miércoles y jueves regreso a España. Hemos dejado ese margen del lunes al miércoles por la posible cancelación del vuelo de la avioneta debido a la niebla –tan frecuente en estos lugares- que impediría el aterrizaje visual en Ny-Alesund. ¿Dije dos días tranquilos aquí en Longyearbyen, a latitud 78ºN? En un abrir y cerrar de ojos todo se complica de nuevo. Nos llega un aviso del líder alemán del AWIPEV (coordinación del AWI alemán y del IPEV francés). Son dos importantes centros de investigación: AWI “Alfred Wegner Institut” y el IPEV “Institut Polar Emile-Victor”. Nuestro proyecto GLACKMA tiene un convenio de colaboración con el AWI, de ahí el aviso del líder alemán. Para que entendáis su noticia he de aclararos que estamos en tierra del oso polar y que somos comida para él, por tanto en Svalbard hay una normativa por la que si te alejas de un asentamiento humano debes de llevar al menos un rifle, como defensa en caso de ver a algún oso polar. Nosotros antes, alquilábamos las armas aquí en Longyearbyen, pero desde que tenemos convenio con el AWI nos las dejan ellos allí en Ny-Alesund. Porque evidentemente donde nosotros trabajamos, en el glaciar, estamos fuera del asentamiento humano más próximo que serían las bases científicas de Ny-Alesund. En concreto, estamos a 11 kilómetros de allí. Aclarada la situación, ¿cuál es el aviso que nos hace llegar el líder del AWI en Ny-Alesund? Que alquilemos el rifle aquí en Longyearbyen, ya que las normativas noruegas han cambiado, y ahora en Ny-Alesund, para que alguno de los organismos científicos que operan allí te puedan dejar armas, tienes que hacer un curso de entrenamiento –pagando, claro está, 2000 Coronas Noruegas- que allí mismo organiza Kings Bay, compañía privada encargada de toda la logística en Ny-Alesund. ¿Sabéis que los propios noruegos la llaman Kings-Bay Kingdom (el Reino de Kings-Bay)? Y es que tiene unos precios disparatados, un control muy riguroso sobre todos los organismos científicos que trabajan allí y una normativa propia que aplica y modifica cuando lo desea. Resulta que el próximo curso es el viernes, y dura todo el día. De manera que con esta nueva normativa no podremos salir a nuestro glaciar hasta el sábado. Ese día se nos iría en transportar todo el material hasta el glaciar y por tanto nos quedaría sólo el domingo para hacer todo el trabajo de instalación. ¡Imposible! Intentamos alquilar el rifle en Longyearbyen y la normativa nueva lo impide si no presentamos una autorización del Sysselmann (que equivale al gobernador de Svalbard). Vamos a su oficina para pedírsela y nos dice que necesitamos entregarle un certificado de la policía de nuestro país, en el que se muestre que no tenemos cargos penales ni somos criminales. ¡Vaya! Le contamos nuestra experiencia aquí, Adolfo vino a Svalbard la primera vez en 1985 y yo desde el 2001… Nos explica que han tenido que poner esa norma ya que habían pasado algunas cosas en los últimos años. Y es verdad, que os digo que en esta última década que estamos viniendo aquí cada año, nos vamos encontrando con cambios muy significativos. El turismo se está extendiendo mucho y es que al final el turismo descontrolado y exagerado termina estropeando todo. Le pedimos al Sysselmann, para adelantar tiempo y ya que mañana tenemos que seguir esperando aquí en Longyearbyen, hacer el curso de entrenamiento de armas para no tener que hacerlo en Ny-Alesund el viernes. “¿Qué curso?”, se sorprende. “No hay que hacer ningún curso”, sonríe, “eso es la normativa interna que establece Kings-Bay en Ny-Alesund”. Continúa: “aquí, si os llega a tiempo ese certificado de España, podréis haceros con un fusil sin ningún problema y llevarlo a Ny-Alesund”. ¡Claro!, por eso el líder del AWI nos ha sugerido esa alternativa, es la única vía para que tengamos tres días y medio hábiles de trabajo, en lugar de dos. Contactamos en España con nuestro amigo y enlace –quien se encarga de pasaros a la Web nuestras crónicas que le enviamos con el teléfono satelitario-, para ver si de hoy para mañana nos consigue esos certificados. ¿Llegarán a tiempo? ¡Vaya día!… y yo me levanté creyendo estar ante un día totalmente tranquilo. |